
Venía yo toda contenta de un concierto de La Unión(qué derroche de energía y profesionalidad,por favor)con motivo de la fiesta mayor de un pueblo cercano,y cuando me dispongo a introducir la llave en la cerradura de la puerta de la entrada principal de mi casa,me encuentro con el bicharraco que os muestro en la foto.Tal ha sido el susto que he salido disparada hacia la otra acera(...y no se valen cachondeos con el temita,eh?).
He llamado a Eme a grito pelado para que saliera al balcón y me rescatara,pero me ha dicho:"Anda,dejate de bromitas y sube,que estoy viendo el final de una película y no quiero perdermelo".
En fin,he dado una pequeña vuelta para templar los ánimos,y he decidido que lo mejor era entrar del tirón,sin pararse.Nunca se sabe lo que puede pasar con la fauna que se cuela en la ciudad,y una paradinha estilo Cristiano Ronaldo antes de chutar un penal podría ser fatal para mis intereses.
Dicho y no hecho.Como suele pasar,nunca hacemos lo que pensamos;así pues,me he acercado a mas no poder a la culebrilla en cuestión,y justo en el cascabel...tenia la etiqueta de Mattel.Malditos niños del demonio!Si es que con tantas vacaciones ya no saben a quien joder!





