
Dentro de todos los sinsabores con los que nos obsequia la vida,también existen otros muchos hechos que nos hacen dibujar una sonrisa en los labios,por muy chorra que nos parezcan.Resulta,que ayer andaba yo en el supermercado en la sección de productos lácteos frescos,y un par de señoras sesentonas y con pinta de ser pareja,parecían muy obcecadas con el tema de las mantequillas.Fruncían el ceño,dudaban y tocaban con desesperación el material.Justo en ese momento,recordé que tenía que coger una pastillita de grasas saturadas para fabricar una bechamel,y me hice con una de marca alemana y con el sello del centro comercial en cuestión.Cuando ya me marchaba de allí,una de las dos señoras me preguntó si hablaba inglés;y asentí,porque así es:
-Disculpa chica,¿sabrías decirnos dónde están las botellas de mantequilla líquida,por favor?
-Me temo que aquí no van a encontrar lo que buscan,porque simplemente en España no tenemos ese producto(que yo sepa)-les comenté con una sonrisa.
Ambas hicieron una mueca que denotaba derrotismo.
-¿Y qué podemos hacer entonces?-preguntó la otra señora.
-Miren,si es para cocinar,no cojan margarina(una de ellas hizo el amago),mejor mantequilla fresca.Yo utilizo ésta:es cremosa, económica y está buena(menudo rol más comercial me gasté,porque una cosa es ser amable y otra muy diferente,realizar comentarios fuera de lugar).
-Seguro que está como tú...-me soltó la más osada de las dos.Y se marcharon con una sonrisa.Yo no pude menos que carcajearme cuando me di la vuelta para seguir con la compra.
Si es que no se puede ser amable...



