viernes 10 de abril de 2009

Muy íntimo.

No voy a ir con remilgos, ni a andarme por las ramas.Ayer quise morir. Me asusté mucho. Sabéis,por lo que he explicado a través de este medio, que he tenido una mala racha (prefiero llamarlo así), y que en instantes del pasado he sufrido en mis carnes depresiones varias y constantes ataques de pánico.Es por ello que fui en su momento a los especialistas pertinentes,y hoy por hoy he recurrido a la misma alternativa.Durante muchas fases de mi existencia he sufrido desidia, desencanto, fobia, depresión, ansiedad, pánico, complejos, miedos, inseguridades,etc. Creo haberlas afrontado todas con dignidad, pero mucho me temo que aún sigo arrastrando con la mayoría de ellas. ¿Por qué?¿Será mi naturaleza que se niega a ver la vida de un modo sano y bello?¿Estaré verdaderamente enferma sin que especialista alguno haya llegado a tal conclusión?¿Negaré toda opción a ser feliz simplemente porque me de la gana?No lo sé.Lo único que puedo asegurar es que sigo a la deriva en cuanto a estado anímico se refiere.Oscilo demasiado. Me tropiezo con una facilidad pasmosa. Sufro. Sufro a morir por una ausencia, por un pequeño fracaso, por algún que otro corte que me ha dado la vida, por ser grande y sentirme tremendamente pequeña.
Yo, que siempre supe diferenciar tristeza de melancolía, mentira de fracaso,y oscuridad de entierro, en ésta ocasión he sido boicoteada por mi propio subconsciente.He estado a punto, al límite. Le he visto las orejas al lobo. No es metáfora ni negra poesía. Ni semántica rococó ni palabrería fina. He visto la muerte al doblar la esquina...de mi cama.

9 osados se miran al espejo.:

Pampanitos Verdes dijo...

Comparto contigo la experiencia de tener esos pensamientos de muerte; en mi caso me sucede con cierta frecuencia.
Supongo que también tú recurres inconscientemente a ese recurso como posible medio para poner fin a un tormento interior que no cesa.
No sé si será bueno o no, pero a mí me sucede que me estoy acostumbrando a que estos pensamientos surjan de vez en cuando, y cada vez los percibo con menos miedo que la anterior. Me estoy empezando a familiarizar con ellos. Quiero decir, sobre todo, que cada vez me cuesta menos analizarlos de una manera relativamente objetiva.
Últimamente me pregunto qué sería de mí si, a mis (no sé cómo definirlo) "devaríos" mentales le añadiese, por ejemplo, que me hubiera tocado nacer y vivir en un país tercermundista, mísero, machista, hambriento, sin posibilidades ni esperanzas de llevar una vida digna... ¿me hubiese quitado de enmedio hace tiempo... o por el contrario mis únicas preocupaciones se habrían centrado en la supervivencia meramente física?
¿Es este tormento mental exclusivo de quienes vivimos rodeados de todo lo material que podamos desear o necesitar?
Las posesiones materiales no dan la felicidad, pero entonces, una persona sin bienes materiales pero con estabilidad mental y paz interior, ¿es feliz?
¿Seguro?

Disculpa que utilice tu espacio para mis divagaciones, Orleans.
Un beso

dintel dijo...

Dos post diferentes en dos días diferentes...

Orleans dijo...

Pampanitos, encantada de que divagues cuanto quieras en la sala. En otras ocasiones había fantaseado con la muerte; a diferencia de ayer...que la sentí.Me aterró porque percibí con intensidad el impulso y la tentación..incluso me dirigí al lugar donde tengo todo tipo de material para terminar.Ya pasó.
un beso.

Dintel, en un segundo puede haber un abismo de emociones.

Venus dijo...

Mi querida Orleans,

No sé si la muerte se sienta, se perciba igual en todos los casos, circunstancias y personas.

La conocí una noche de otoño, hace ya once años... Se posó en mis brazos y se apoderó del último suspiro de mi hijo... No podría describir con detalle qué es, cómo se siente. Lo que si recuerdo es que percibí descanso, liberación. Mi experiencia -más allá de los dolores posteriores- fue grata, el rostro que la muerte me mostró fue sin dolor, para él.

Sin embargo en momentos complicados se ha asomado a mi cuarto y concluyo que su mirada aún no es para mi.

Ya estuve en tu lugar, ahí donde es más común que ella se siente a tu lado. Lo malo es que después de haberla conocido -así- ya no me dio miedo, respeto sí. Creo que somos amigas, caminamos juntas a diario. Llegará el día que nos tomemos de la mano, pere "ese" no es hoy.

Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo. Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.

Creéme, no es semántica. Libérate de esas culpas que te hacen sentir así. Grita, llora, patalea, rasga las paredes, pero sácalo. No permitas que se pudra, no permitas que te pudra por dentro. El que se quedará o se marchará era decisión de ella. Sanar lo decidides tú.


Preciosa, un beso y abrazo.

Striper dijo...

Todos hemos pasado por esas situaciones a veces tambien profundas i te aseguro que se puede salir

jose luis infante faura dijo...

Si estás viviendo una etapa de desierto no olvides lo que dice el Principito

“Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte se esconde un tesoro”

Jean Bedel dijo...

Animo jefa, aguanta estas noches malas, que siempre sale el sol al día siguiente. Abrazos JB

Daenyel dijo...

Bueno, anoche hablamos y estabas ya bien, así que me alegro de que todo pasara.

Sil dijo...

Orleans ... sé que no soy quien para echarte la bronca pero permiteme la licencia de decirte que no "bromees ni juegues" con la Señora Negra. Disfruta de lo que tienes alrededor, de los que te queremos y de tu precioso niñito pero no la llames, no la busques ... llegará sóla y entonces pensarás que no te ha dado tiempo a nada. Disfruta ahora que puedes encanto. Un besito.