
Hace días que me ronda este post por la cabeza,pero sinceramente,cada vez que me sentaba delante del ordenador pensaba:sería mejor no airear tus intimidades por la blogosfera,ya que no creo que a nadie le interesen tus delirios.Pero analizándolo mejor,y sabiendo,que hoy en día puedo contar con mi escueto y selecto grupo de lectores,que más que lectores,son amigos,he decidido plasmar aquí lo acontecido en estos últimos tiempos:
Empecé terapia con mi psicóloga(no confundir con la doctora Van den Berg,please).Una persona encantadora,guapísima,dulce,fascinante,que me está ayudando a colocar los cimientos,de la que se supone será mi nueva casa:la de toda la vida,pero reformada.Es que no queda otra.He de quedarme con el microchip que me insertaron de serie,las cuatro manías que tengo y tendré de por vida, y ese humor tan áspero con el que me levanto muchos días;pero digo yo,que mi visita a la especialista no se debe a eso exactamente,sino a circunstancias que van mucho más allá de los estigmas del corazón y de la razón y que me deniegan el acceso al paraíso.Cada cual tiene el suyo,y lo siento,pero prefiero no revelar en este momento de mi existencia el ideal del mío.Os podría parecer una memez,y yo no podría aguantar tanta crítica ;)
Por otra parte,deciros que entre Eme y yo hubo una buena comunicación durante el presente mes,hasta que desafortunadas cuestiones del azar hicieron que ya no quisiera saber nada más de mí.Es duro,durísimo,que no te concedan el derecho a la contra réplica cuando te acusan de algo que tú juras y perjuras no haber hecho:pero bueno,imagino que cuando alguien no te quiere en su vida y no sabe como echarte definitivamente de ella,está a la espera del mínimo rumor o resbalón para ponerte la cruz y condenarte al olvido definitivo.Mi conciencia está tranquila:yo no tenía secretos para ella.A la inversa parece ser que no se daban los mismos condicionantes.Digamos,que el enfermo tenía muy mala pinta el pobre.Peor de lo que esperaba.
Es duro levantarse un día y ver que de la persona que te enamoraste locamente,ya no queda ni rastro.El trecho que me espera es cruel,mas lo intentaremos.Lo prometo.
P.D:Me parecía que nada volvería a ser lo que era después de que tú lo hubieses mirado,porque todas las cosas,aunque insignificantes,llevarían para siempre jamás la marca de tu estigma.(Carme Riera)




